Día Internacional de la Diversión en el Trabajo


El trabajo puede ser un lugar donde encuentres diversión y satisfacción, no un espacio de aburrimiento y aislamiento, ir a trabajar desmotivado y sin ganas puede afectar a todas las facetas de nuestra vida tanto personal como profesional, si esta situación se alarga en el tiempo generará consecuencias en nuestro estado de salud. 

Mantener un buen estado de ánimo y un buen sentido del humor nos puede ayudar a mejorar nuestro día a día tanto en el trabajo como en nuestra vida personal, ya que si uno disfruta y se divierte en su trabajo, donde suele pasar entre seis y ocho horas diarias, volverá a casa con una actitud mucho más dinámica y agradable. Tener un buen humor en el puesto de trabajo reduce el estrés, aumenta la productividad, la motivación, la innovación y la creatividad, mejora la comunicación interna y la cohesión, reduce los conflictos, se favorece el aprendizaje (ya que se afrontan mejor los errores), y ayuda a retener el talento. 

El buen humor entre los empleados de una empresa favorece el desarrollo de un mejor clima laboral y aumenta la satisfacción de los trabajadores, además de ayudar a dar una imagen de la empresa más favorable y crear mejores relaciones con los clientes y/o pacientes. 

Existen diferentes estrategias que se pueden poner en práctica para conseguir que nuestro puesto de trabajo sea un espacio más divertido, donde podamos disfrutar de nuestro tiempo: 

  • Trata de reducir las quejas constantes, adoptando una actitud positiva. En vez de expresar la queja directamente, es mejor hablar acerca de alguna innovación reciente o de un ejemplo a seguir. Ante los comentarios negativos de los compañeros de trabajo o de uno mismo es conveniente tratar de reorientar el tema a una visión más positiva, planteando posibles soluciones, en vez de entrar en el círculo de las quejas (en el cual un compañero comienza a quejarse y todos los demás le siguen, generándose un ambiente tóxico y desmotivador de quejas constantes y generales). 
  • También, es una estrategia eficaz, para dar un carácter positivo a la jornada laboral, tratar de halagar o reconocer el buen trabajo realizado por alguno de tus compañeros. Estas actitudes favorecerán en el buen estado de ánimo en tu interior, te sentirás mejor contigo mismo.  

  • Establecer metas reales para ti mismo cada vez que vayas a trabajar. Determina objetivos tangibles a corto plazo, en el periodo de un día o una semana. Establecer metas y cumplirlas hará que tu trabajo sea más motivador y entretenido. Hablar con tus compañeros acerca de los objetivos conseguidos y de los futuros proyectos te ayudará a sentirte motivado y con ganas de ir a trabajar. 
 
  • Ser profesional no significa estar serio todo el tiempo. Es recomendable saber disfrutar y reírse de las cosas divertidas que ocurren en el puesto de trabajo, compartir con los compañeros historias o anécdotas divertidas, chistes, etc. Aprende a reírte de ti mismo, podrás relajarte y divertirte más. 
 
  • No te castigues por tener un mal día, se amable y reservado con tus compañeros y realiza tu labor, sin obligarte durante ese día a sonreír y ser divertido. Todos podemos tener un mal día. 
 
  • También puedes intentar hacer un ambiente de trabajo más divertido, arreglando tu puesto de trabajo (en la medida de lo posible) y decorándola con fotos, plantas o adornos que te alegren y estimulen. 
 
  • Realizar actividades fuera de la oficina con tus compañeros de trabajo como cenas, comidas, ocio, etc. Puedes ayudar a mejorar las relaciones con los compañeros. 



Cuando nuestro lugar de trabajo se convierte en un sitio divertido y alegre nuestras vidas mejoran y también las vidas de las personas que nos rodean, ya que nuestro trabajo es una de las partes centrales de nuestro día a día.

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