8.4.15

Las nuevas tecnologías y la forma de relacionarnos

Hoy hemos hecho una pequeña recopilación de los nuevos modos de relacionarnos a través de las nuevas tecnologías. Iremos haciéndonos algunas preguntas para reflexionar. Hoy en día son uno de los canales de socialización más potentes en la actualidad. Y no lo son únicamente a través de los contenidos que transmiten, sino también a partir de las nuevas formas de establecer relaciones sociales, de acceder a informaciones, de crear contenidos, de comunicarse, en definitiva, de vivir en sociedad. Las nuevas tecnologías se han ido introduciendo poco a poco en nuestras vidas, modificando nuestro estilo de vida y las maneras en cómo nos relacionamos, especialmente en las relaciones de pareja. 

En primer lugar, los móviles. Ya no existía la necesidad de estar en casa a la espera de una llamada. ¿Nos dio libertad?, ¿u otro tipo de cadenas? 


Junto al móvil, llegaron los mensajes de texto. Ya no hacía falta hablar con la otra persona, ni que estuviera disponible. Eso sí, se empezó a cuidar bien tus palabras ya que los mensajes de texto quedan escritos, tienen un límite de caracteres y hay que pagarlos. ¿Cómo modifico nuestra manera de comunicarnos?, ¿ha surgido un nuevo lenguaje chat? Según la teoría de la comunicación sería una codificación adicional al propio idioma que se aplica al mensaje, y que se usa en contextos como mensajes SMS, chat, y mensajería instantánea. Este lenguaje no es universal, y cada idioma cuenta con su conjunto de reglas en función de las abreviaciones posibles y de la fonética propia de cada lengua. ¿Qué ocurre cuando emisor y receptor no conocen el lenguaje?, ¿creéis que es una fuente de conflictos? Si realmente lo son, ¿la solución no estaría en reconocer que podemos no estar entendiéndonos por hablar de diferente manera? Además, ¿cómo sustituimos el mensaje corporal, analógico?, ¿cómo hacemos para trasmitir escribiendo en tan pocos caracteres lo que diríamos hablando o cara a cara? Así surgieron los emoticonos, que nos ayudan a trasmitir emociones. 

En tercer lugar, Internet nos ofrece un amplio abanico de novedades, empecemos con los chats. No hacía falta invitación, ni conocer a nadie, simplemente tener el programa en tu ordenador y conexión a Internet, para poder hablar con la gente. ¿Se convirtieron en los nuevos lugares, aunque virtuales, donde conocer gente? 

Sigamos con el correo electrónico o e-mail. Ha ido sustituyendo al correo postal… pero ¿es lo mismo?, ¿qué funciones tiene cada uno?, ¿es equivalente? El correo postal se diferencia del correo electrónico porque es atemporal. Cuando escribes una carta sabes que no va a ser leída en el momento, así que escribes un contenido diferente al que escribes en un mensaje instantáneo. Hay unos momentos de espera entre el que la manda y el remitente. Por otra parte, hay personas que piensan que el correo postal es más emotivo que el e-mail. Cuando escribes una carta, cuidas la escritura, ¡incluso se perfuman! Y existen más posibilidades de que esa carta sea guardada para siempre y leída de vez en cuando. 

Luego llegaron los programas de mensajería instantánea. Ofrece la posibilidad de poder escribir instantáneamente, mandar archivos o realizar videoconferencias. Lo que le diferencia de un chat es que necesitas tener una dirección de correo electrónico y además puedes tener una lista con tus contactos. Empezamos a ver conflictos con el hecho de estar conectado y por lo tanto, se suponía, disponible, y no contestar. 

En cuanto a las redes sociales, son espacios donde compartir vivencias, opiniones, donde parece por el nivel de información que se vuelca que nos sentimos protegidos. Muchos de los usuarios buscan a sus ex parejas para saber cómo les va. Otros utilizan este medio para romper con su pareja o como argumento de divorcios. 

También han surgido nuevas aplicaciones para el móvil, como Whatsapp. Vuelve a aparecer el problema de la inmediatez, al enviar un mensaje no se comprende una respuesta asincrónica. Aparecen nuevos conflictos al poder conocer la última vez que una persona se ha conectado, si está en línea o no. En algunos móviles existe la posibilidad de desactivar esta información, tanto de nosotros como de los otros contactos. La mayoría de las personas prefieren tener información de sus contactos que ocultar la suya. "Cuando surge la desconfianza, por conexiones a destiempo, la situación puede degenerar en mucha angustia, si uno de los cónyuges se obsesiona por saber lo que hace su pareja, al minuto, por ese canal de mensajería", alerta Fernando Azor, psicólogo y tutor en la Universidad Camilo José Cela de Madrid. Nosotras nos preguntamos ¿Surge la desconfianza por la conexión a destiempo o no estaba construida esa confianza? Estamos ante un nuevo concepto de relación, donde la disponibilidad del otro evalúa si la relación es positiva o negativa. 

En relación directa con las relaciones de pareja, nos encontramos con la creación de páginas web dedicadas exclusivamente a la búsqueda de pareja. Una vez más, internet ha conseguido revolucionar las relaciones interpersonales en tanto permite conocer gente de todas partes del mundo que, de otra forma, nunca se habrían conectado entre sí. Dentro de esta dinámica se distinguen dos modalidades que operan, a su vez, como diferentes nichos de usuarios: matchmaking (en castellano se traduciría como realización de compatibilidades) y online dating (citas online). 
  • El concepto de Matchmaking se define por la creación de uniones duraderas basadas en la compatibilidad. Los sitios especializados en Matchmaking ofrecen al usuario la oportunidad de encontrar personas compatibles en términos de personalidad, gustos y costumbres. 
  • El concepto de Online Dating, en contraste, tiene que ver con la generación rápida de contactos casuales que pueden derivar en diferentes tipos de relación; desde encontrarse una sola vez, hasta una amistad o una relación de pareja. 

En definitiva estas nuevas tecnologías en el campo de la comunición han aportado una amplia gama de matices a la vida del ser humano, y sobre todo a la pareja: facilitadoras de comunicación, acortando distancias, ampliación de redes sociales… Enrique García Huete, profesor de Psicología en la Universidad Complutense de Madrid, recalca, por otro lado, que con la implantación de estos nuevos canales de comunicación ahora el futuro de las relaciones de muchas parejas depende de si comparte o no "el interés por el uso de esas vías para relacionarse". Y destaca que "si uno los utiliza mucho y el otro apenas contesta, puede romperse todo al pensar la persona que los envía que el otro pasa de esa relación". 

Muchas personas deciden no utilizar las nuevas tecnologías por el riesgo a las mentiras de los otros usuarios. Cuando un usuario entra en la red de forma anónima no siente la presión de comportarse como la tendría siendo conocido. ¿Están mintiendo sobre lo que son en la vida real, pero y si…están construyendo su propia narrativa de cómo les gustaría ser, de su propio ideal? 

Otro de los problemas que algunas personas encuentran es equivocarse a la hora de mandar un mensaje, ya sea por el móvil, ya sea un correo electrónico, ya sea un whatsapp…Pero...si una pareja descubre por un mensaje mal enviado que su pareja le es infiel y deciden dejar la relación ¿Es un problema o es una oportunidad de empezar antes una relación más sana? 

¿Qué ocurre cuando una persona se queja de que su pareja pasa demasiado tiempo con el móvil o con el ordenador conectado en las redes sociales?, ¿desaparecería el conflicto si desapareciera el móvil y el ordenador? 

Nuestra conclusión es que las nuevas tecnologías han venido para quedarse y como todo en la vida, necesitamos aprender a utilizarlas. Los conflictos que se generan en la pareja son los mismos que en otras épocas, pero producidos por distintos medios, donde la solución pasa por construir una relación de confianza.

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